Precious Moments es una especie de Lladró a la americana en resina de poliester y tarjetas de felicitación. Terrible, si, pero con infinidad de seguidores en EEUU.

Y para un coleccionista de figuritas Precious Moments no hay experiencia mayor que visitar la Capilla Precious Moments. Eso si es Experiencia de Marca.

Para entenderlo, y caer en la fascinanción del consumidor medio, hay que sumergirse en la página personal de uno de los muchos visitantes del susodicho monumento. Impresionante. Todo el viaje es un homenaje a la sociedad de consumo.