La evolución de un producto se hace evidente cuando surgen derivados altamente segmentados, de nicho y que cubren amplios espectros de poder adquisitivo. Eso está ocuriendo con las comunidades, redes sociales & co. Y merece la pena ir viendo las novedades y cómo se adaptan al mercado.
Swap Style es un buen ejemplo. Un espacio para que las mujeres intercambien ropa, relojes y complementos sin intermediación económica. Esto por lo otro. Con su sistema de reputación y todas esas cosas convertidas en estándares por eBay. Un marketplace del top pasado de moda, de los lujos ya vistos, de cosas que ya cansan. Una solución perfecta para el sector moda, donde el tiempo no perdona. La clave está en que consigan que los usuarios sean recurrentes. Que siempre estén poniendo o quitando cosas del armario. Que integren el servicio en su día a día y hablen de él.

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