A menudo pienso que en España no valoramos el fracaso. Consideramos el fracaso como algo negativo, que no aporta nada. Y a mi me parece fundamental. Para aprender hay que fracasar. Para crear empresas hay que fracasar. Y cualquiera que arriesga se enfrenta al fracaso.

Siempre recuerdo una cita de Bill Gates, que decía que estaba buscando directivos que hubiesen vivido crisis y fracasos profesionales, porque le daba miedo tener sólo triunfadores en Microsoft.

Ejemplos de éxito como Google tienen una lista de proyectos que no llegaron a funcionar o que fueron descontinuados por su coste. Aquí están todos listados y aquí comentados, y se pueden contextualizar leyendo la historia del buscador. Es interesante analizarlo para comprender la evolución de una compañía, las decisiones que hay detrás y la importancia del foco estratégico.

Tenemos que aprender a arriesgar, y a asumir las consecuencias. Porque es la única forma de avanzar en un sector como internet.

Y de regalo, un video con la evolución de la home de Google.